Las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente que se recomiendan para iniciar un programa son 6:
1 Identificación de pacientes
2 Comunicación efectiva
3 Seguridad de medicamentos de alto riesgo
4 Cirugía segura
5 Prevención de caídas
6 Reducción de infecciones adquiridas en la atención de salud
A continuación vamos a expresar una idea muy general sobre cada una de las mismas:
1. Identificación de Pacientes
El uso de pulseras identificadoras en los pacientes asegurará su
identificación frente a cualquier intervención médica, lo que
proporcionará atención más segura y de menor probabilidad de error.
Los identificadores recomendados son nombre y fecha de nacimiento, no
se recomienda el uso de nro de habitación como identificador.
Deben
ser colocadas al momento de la admisión en un lugar visible del
paciente -estandarizado en la institución- y se deben chequear los datos
previamente a toda instancia de administración de atención. Se debe
prever el uso de un enfoque no oral para los casos de pacientes
comatosos o confundidos.
2. Comunicación Efectiva
Debe
implementarse un enfoque estandarizado para la comunicación. Se sugiere
la práctica de la técnica SBAR (situación, antecedentes, evaluación y
recomendación) entre el personal en los momentos de traspaso o de
transferencia de pacientes dentro de la misma institución o entre
ellas.
3. Seguridad de los Medicamentos de Alto Riesgo
Los
daños que se pueden producir en los pacientes por errores de medicación
evitables, constituyen un serio problema repercusiones desde el punto de
vista humano, asistencial y económico. La literatura científica
coincide en que cerca del 50% de los eventos adversos graves son
producidos por los siguientes grupos terapéuticos y drogas: 1.
Anticoagulantes, 2. Opiáceos, 3. Insulinas, 4. Sedantes, 5. Potasio IV
(cloruro o fosfato), 6. Medicamentos por vía epidural o intratecal y 7.
Metotrexato oral (uso no oncológico)
4. Cirugía segura
Uso
regulado de check list o listas de verificación en el área quirúrgica
para asegurar la cirugía correcta, en el paciente correcto y en el lugar
correcto en la etapa previa al procedimiento.
5. Prevención de caídas
Las instituciones deben desarrollar estrategias de prevención de
caídas de los pacientes que por su situación vital y/o características
socio-ambientales están en riesgo de padecerlas. La escala de valoración
de riesgo de caídas se deberá utilizar como complemento del juicio
clínico en pacientes internados. Es necesaria la reevaluación permanente
del paciente con riesgo de caídas.
6. Reducción de infecciones asociadas al cuidado de la salud
En países desarrollados, entre el 5% y el 10% de los pacientes contrae
una o más infecciones, y se considera que entre el 15% y el 40% de los
pacientes internados en atención crítica resultan afectados. Las
políticas y procedimientos desarrollados e implementados deben estar
dirigidos a dos aspectos fundamentales en la atención sanitaria: la
higiene de manos y la realización de procedimientos terapéuticos o
diagnósticos.
“Lo peor no es cometer un error, sino tratar de
justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra
ligereza o ignorancia